Desde que la COVID19 entró en nuestras vidas laboralmente hemos vivido unas situaciones muy dispares hasta que realmente se ha conseguido definir los parámetros de seguridad y convivencia. Es normal, que a causa de este desconcierto y continuo cambio veamos como nuestros trabajadores pueden mostrar síntomas de lo que llamamos complacencia. Esta complacencia se muestra laboralmente con detalles como: “estoy cansado de la mascarilla”, “por qué tenemos que estar separados”, vemos también cómo se tiene menos interés y no se toman las medidas de seguridad básicas.

Todo esto aun finalizando la segunda ola y como bien hemos escuchado en medios, el inicio de una tercera ola, hace, que unido a los problemas personales ya arrastrados, una dejadez aún más acentuada a la hora de afrontar la situación, puede suponer un gran problema para la armonía laboral.

Por ello es imprescindible que como empresa que cuida a sus trabajadores se pongan a disposición de los mismos las siguientes medidas para prevenir la presión mental y el estrés que la actual situación puede provocar. Las medidas a tomar serían:

  1. Página Web o APP corporativa donde tengan de forma precisa y sin rodeos toda la información actualizado sobre la COVID19
  2. Hacer ver al trabajador que se han tomado todas las medidas de seguridad necesarias para que su puesto de trabajo sea seguro.
  3. Ser permisivos y tolerantes (empatía) cuando algún trabajador muestre preocupación por su familia y su incidencia en el trabajo.

Debemos, en definitiva, hacer ver que la COVID19 es un gran peligro para la sociedad actual. Pero que si mantenemos las indicaciones sanitarias y de seguridad, tanto individuales como colectivas, es posible vencer.

Intentemos por tanto estar alerta y detectar cuando alguno de nuestros trabajadores necesite ayuda para actuar rápido y hacer que el intervalo “causa-efecto” sea el menor posible. De esta forma nuestro trabajador tendrá una actitud más proactiva eliminando la actitud complaciente.

Entre todos venceremos a este virus.