¿Cómo sé si estoy dentro de la población vulnerable al COVID-19?

Como hemos vivido en estos meses, la COVID-19 no entiende de razas, política o religión. Esta pandemia está afectando a nuestros seres queridos y poniendo a prueba nuestro sistema sanitario, y a la sociedad en su conjunto.

Seguramente te habrás preguntado si tú o alguno de tus seres queridos podéis estar dentro de la población vulnerable. Pues bien, en este artículo podrás saber de forma muy clara si perteneces al grupo y los riesgos que conlleva.

Las condiciones y/o características de tu salud que pueden hacer que seas un candidato/a para formar parte del grupo son:

  • Estar embarazada o en lactancia.

Se deben extremar las precauciones durante el embarazo, con controles oportunos en caso de embarazadas positivo para Sars-Cov2. Ya que se ha evidenciado un riesgo ligeramente mayor de parto prematuro.

En cuanto a la época de lactancia, hasta la fecha no hay evidencia de que la infección se transmita de la madre al bebé a través de la leche materna. Incluso, en algunas madres con COVID-19 se han encontrado anticuerpos en la leche materna.

  • Problemas de hipertensión.

Es de las combinaciones más peligrosas que podemos encontrarnos. Ya que normalmente se le añade la siguiente condición, mayores de 60 años. 

  • Los mayores de 60 años.

Es sabido que el riesgo de enfermedad aumenta con la edad. Y a partir de los 60 años es habitual padecer otra enfermedad que hace más peligroso el contagio. 

  • Padecer de Diabetes.

Cuando las personas con diabetes desarrollan una infección viral puede ser más difícil de tratar debido a las fluctuaciones en los niveles de glucosa en la sangre y, posiblemente, a la presencia de complicaciones de la diabetes.

  • Problemas cardiovasculares.

Con el avance de la pandemia de COVID-19 se ha podido constatar que los pacientes con un mayor riesgo cardiovascular están afectados de manera desproporcionada. Además, se han descrito numerosas manifestaciones de la enfermedad relacionadas con el sistema cardiovascular, como miocarditis, arritmias, síndrome coronario agudo, muerte súbita o insuficiencia cardiaca, y que podrían estar en relación con la activación de las vías de la coagulación, efectos proinflamatorios o disfunción endotelial.

  • Enfermedades pulmonares crónicas.

Al igual que la hipertensión, la EPOC suele ser una combinación altamente mortal con el virus. A fumadores afecta con la inflamación de las vías llegando incluso a romper el tejido pulmonar. Por otro lado, según los últimos estudios, se han comprobado que el asma no parece estar relacionada con una peor evolución de la COVID-19.

  • Padecer sobrepeso y obesidad.

Esta enfermedad puede aumentar el riesgo de contraer otros padecimientos, como diabetes y enfermedades cardiovasculares. Por ello, aunque hay veces que es una enfermedad “aceptada” en la sociedad, es muy importante tratarla.

Para diferenciar entre sobrepeso y obesidad basta con hacer un cálculo de tu IMC (Índice de Masa Corporal) con él determinarás en qué condición te encuentras.